También comúnmente llamada “tos de las perreras” es una enfermedad que puede ser causada por varios microorganismos (virus y/o bacterias) y da lugar a infecciones que sólo afectan al sistema respiratorio.

Su nombre popular «tos de las perreras» suele dar lugar a confusión, ya que no es que sea originaria de los lugares en los que haya mucha concentración de perros, sino que es muy contagiosa y tan solo el contacto entre perros o con los aerosoles respiratorios de ellos puede dar lugar a la infección. Por tanto, todos los perros son muy susceptibles de poder infectarse en cualquier paseo diario y en el parque y zona de recreo habitual.

Entre los síntomas que se producen destaca una tos muy espectacular, que puede ir seguida de una arcada con la expulsión de un esputo baba densa blanquecina. Algo que hace pensar a muchos propietarios que su perro se ha atragantado con algo.

Es una enfermedad autolimitada, similar a un catarro o faringitis humana; es decir, que en unos días, el perro se recupera generalmente sin complicaciones incluso sin tratamiento, aunque en algunos casos puede complicarse por infecciones bacterianas secundarias y el tratamiento siempre acelera la curación y mejora los síntomas rápidamente.

Las vacunas específicas para el virus parainfluenza, adenovirus y la bacteria Bordetella bronchiseptica previenen contra el desarrollo de esta enfermedad y su aplicación es anual.

Como ya conoceréis, en Kireba RECOMENDAMOS la vacunación anual de todos los perros siempre siguiendo las indicaciones de vuestros veterinarios y la entrada del otoño es una época de propagación de esta enfermedad; la prevención es la mejor manera de cuidar de vuestros perros.